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En 1981 llegó el Guernica de
Pablo Picasso y su legado a España procedente del Museo de Arte Moderno
de Nueva York donde se encontraba confiado temporalmente por el propio
artista. Con ello se cumplía la voluntad de Picasso de que el
monumental lienzo, creado por encargo del Gobierno de la República
para el Pabellón de España en la Exposición Universal
de París de 1937, en plena Guerra Civil, terminara en su país
una vez que éste recuperara las libertades democráticas.
Pocos acontecimientos como la llegada del Guernica marcaron,
dentro y fuera de nuestras fronteras, un antes y un después en la transición
política española. Veinticinco años después,
el Museo del Prado, que recibió en primera instancia el cuadro,
y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que actualmente
lo custodia, aúnan sus esfuerzos para celebrar de una forma
conjunta este aniversario tan singular. La exposición
Picasso. Tradición y vanguardia, patrocinada por la Fundación
Winterthur, propondrá una retrospectiva esencial del pintor
español más influyente del siglo XX a través
de un recorrido por más de un centenar de obras maestras realizadas
a lo largo de su longeva y productiva trayectoria que se exhibirán
simultáneamente en las galerías principales de los
dos museos nacionales. Todas las etapas del pintor estarán
representadas permitiendo recorrer los hitos más importantes
de su producción: desde los períodos azul y rosa, el
cubismo, la recuperación del orden clásico en los años
20, su relación con el movimiento surrealista, los difíciles
años entre la Guerra Civil española y la II Guerra
Mundial hasta las fértiles últimas décadas de
su producción. Una completa retrospectiva que, a tenor de
la importancia de las obras reunidas, iguala en significación
a las más importantes retrospectivas consagradas en las últimas
décadas a Picasso. Para esta ocasión, se han convocado
algunas de las obras más relevantes de museos y colecciones
internacionales, gracias a cuya generosidad la mayor parte de ellas
se presentan por primera vez en España, incluidas algunas
como Tres músicos, del Museo de Philadelphia, que únicamente
se han expuesto en Europa en dos ocasiones, la última hace
casi cuarenta años.
La Galería Central del Museo del Prado será el escenario
del inédito y emocionante encuentro de Picasso con los grandes
maestros del pasado mientras que en el Museo Reina Sofía,
y alrededor del Guernica, el espectador se encontrará con
la respuesta artística que Picasso dio a los dramáticos
acontecimientos políticos de su tiempo.
El recorrido de la exposición, coproducida por la SECC, comenzará en
el Prado que exhibirá en su Galería Central un grupo
de obras maestras del pintor español flanqueadas por una selección
especial de obras de los maestros antiguos representados en sus colecciones.
Entre las pinturas que podrán contemplarse en este inédito
diálogo de Picasso con el pasado se incluirán La
Vida (1903) del Cleveland Museum of Art y El
niño con el caballo (1906) del Museum of Modern Art de Nueva York; Panes
y frutero con frutas sobre una mesa (1908-1909) y El
aficionado (1912) del Kunstmuseum
de Basilea; Autorretrato con paleta (1906) y Tres
músicos (1921) del Philadelphia Museum of Art; La
flauta de Pan (1923) del
Musée Picasso de París; La alborada (1942) del Centre
Georges Pompidou de París o Las Meninas (1957) del Museu Picasso
de Barcelona.
Por su parte, en Museo Reina Sofía, la exposición adquiere
un carácter monográfico en torno al Guernica y su legado,
reunidos ahora junto a otras obras relevantes de la respuesta artística
de Picasso a las dramáticas circunstancias de las guerras
contemporáneas como El Osario (1945) del Museum of Modern
Art de Nueva York, y la Masacre en Corea (1951) del Musée
Picasso de París. En este marco excepcional el Reina Sofía
ha convocado a otros dos de los iconos contemporáneos de la
condena a la violencia, la Ejecución de Maximiliano (1868-1869)
de Edouard Manet, del Städtische Kunsthalle de Mannheim, y Los
fusilamientos del 3 de mayo (1814) de Francisco de Goya, del Museo
del Prado, que junto al Guernica compondrán una imagen irrepetible
sobre los desastres de la Guerra.
La exposición, comisariada por Carmen Giménez y Francisco
Calvo Serraller, cuenta con un Comité de Honor, con el alto
patrocinio de SSMM los Reyes y presidido por el presidente del Gobierno,
del que forman parte la ministra de Cultura, los herederos de Picasso
y los representantes de las principales instituciones nacionales
e internacionales que atesoran obras del artista malagueño.
Además de la coproducción por parte de la SECC y el
patrocinio de la Fundación Winterthur, la muestra cuenta también
con la colaboración de la Fundación Amigos del Museo
del Prado y la Asociación de Amigos del Museo Nacional Centro
de Arte Reina Sofía.
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